sábado, 26 de noviembre de 2011

Nunca confíes en un asesino

Narrado por Christofer


Es de lo peor tener que ver a Azul recostada en una camilla sin poder hacer nada por ella, su mente ahora estaba en blanco y no podía hacer nada para que se recuperase, saber que después que este mejor de sus heridas ira rápidamente en busca del estúpido de Johnny y me dejara a mi tirado como un trapo sucio. No podría aguantar un segundo mas sin ella, lo que siento por Azul es mas fuerte que mis instintos asesinos, por esto no la mate, siempre quise trabajar solo pero cuando vi a Azul todo fue distinto.


Azul vuelve a despertar y rápidamente seque mis lagrimas y fui hacia ella.


-Tráeme a Johnny- Susurro lentamente.






-Azul, Johnny no esta aquí- Dije acariciando su cabello.


-Entonces vete, quiero estar sola- Dijo mas fuerte y yo rápidamente aleje mi mano.


A su lado apareció Johnny rápidamente para saber como estaba.


-Azul, mírame aquí estoy- Dijo el en un susurro acariciando su mejilla, yo solo podía ver como ese maldito me quitaba a Azul sin poder hacer nada.


-Johnny, que bien al fin alguien que conozco, aquí todos son tan extraños- Dijo Azul desesperada por salir.


-Tranquila yo te sacare de aquí- Comenzó a desatarla y la ayudo a levantar de la camilla, yo obvio también fui a ayudar pero Johnny al verme acercar abrió su boca dejando ver sus grandes colmillos lo cual era una señal de advertencia para no acercarme.


Sabia que era mas fuerte que el pero en medio de nosotros estaba Azul y preferí quedarme tranquilo, cuando salieron de la habitación comencé a destrozar todo lo que había en esta.


Rompí la puerta y corrí hacia afuera del café, en el camino me transforme en licantropo y con todas mis fuerzas me abalance encima de un civil que caminaba por allí y  le arranque la cabeza con mi boca, mucha gente gritaba y corría. No me importaba que me descubrieran y notaran que existen cosas así, mi ira era mayor aunque tuve que alejarme y salte sobre el techo de una casa y volví a mi forma normal, volví la mirada al café y vi salir justos a Azul y ese idiota.


A mi lado apareció Marcus -Pequeño rabioso llenaste de sangre la entrada de café, si llegan los policías querrán revisar


-Somos suficientes para matar a toda la policía- Susurre siguiendo con la mirada a Azul.


-Si, es cierto- Susurro -Pero también con uno solo se logra lo mismo. Solo arrancarle la cabeza a Johnny y todo esto termina- Dijo apareciendo frente a mi para dejar de mirar a Azul.


-No, por que me odiaría, así como esta todo ahora al menos la veré - Dije empujándolo hacia un lado.


-¿Pero que sucede si se va a Transilvania con Johnny?- Susurro moviendo la cabeza de adelante hacia atrás como si escuchara música -Sabes bien que la puede llevar de un lugar a otro.


-Si hago algo para que regrese su memoria- Dije pensativo, el se acerca mas a mi.


-Na, no podrás, no eres tan inteligente- Dijo con una sonrisa.


-No lo seré pero si soy rápido- Dije y al instante me di vuelta e intente golpearlo pero el desapareció.


-No lo suficiente para mi- Alardeo riendo, apareció de nuevo y golpeo mi cabeza.


-Creo que se me ocurrió algo- Dije mirando fijamente al techo en el que estábamos montados.


-Fue por el golpe, hice funcionar tu cerebro- Bromeo


-No, esto es enserio necesito que me ayudes Marcus- Dije emocionado - Síguelos y me dices donde puedan estar-


-Claro yo te ayudo- Dijo Marcus con una sonrisa malvada.


Vi cuando bajo del techo y desapareció, no logre verlo mas hasta que tropezó y cayo sobre unas cajas que estaban a su lado a mitad de camino. No pude evitar reírme.


Baje del techo y fui hasta donde estaba el cadáver olvidado en la entrada del café y lo arrastre hasta adentro de la guarida.


-Traje comida para los animales- Grite para llamar a los vampiros que estaban ahora en el lugar quienes corrieron rápido a morder el cuerpo.


Narrado por Marcus


Seguí a Azul y a Johnny hasta una casa donde entraron, se veía muy seguro de lo que hacia al entrar, aunque yo ya había asechado mas veces a esta familia y de seguro quedarían bastante heridos.


No me importaba mucho la situación de Johnny pero Azul podría quedar peor de lo que ya estaba, una bala directa a la cabeza no la mataría pero si podría causarle una perdida de memoria permanente.


Johnny tomo la mano de Azul y desaparecieron, supongo que entraron a la casa, debí ser mas rápido y tomar a Azul y así trasladarme adentro con ellos, pero ahora tenia que entrar lo mas rápido posible.


 Vi una ventana mal cerrada y camine hacia ella, escuche un disparo y un fuerte grito de mujer así que me apure y rompí la ventana, vi a Johnny tirado en el suelo con todo el pecho lleno de sangre y el tipo que causo eso tenia a mi Azul acorralada, tal vez no recordaba lo que Christofer le había enseñado.


Sabia que se asustaría pero corrí hacia Azul y la abrace haciéndola desaparecer conmigo hasta que la lleve a un lugar seguro. Ella no paraba de gritar.


-Tranquila, tranquila- Grite soltándola y volvimos a ser visibles


-¿Quien eres?- Grito desesperada caminando de un lugar a otro.


-Soy un amigo tuyo, tal vez no me recuerdes pero me conociste en la mañana de este día- Dije intentando tranquilizarla pero hasta yo parecía mas alterado.


-No recuerdo que paso esta mañana- Dijo pensativa quedándose quieta en un solo sitio.


Tenia que inventar algo para que ella desconfiara mas de Johnny -Johnny te llevo a una casa donde le ocurrió lo mismo que ahora pero desapareció y te dejo olvidada y el hombre que lo había atacado te había golpeado en la cabeza por eso no recuerdas nada Azulita- Dije entrecortado pero intente hacerlo lo mas creíble posible y creo que funciono.


-¿quien me consiguió?- Dijo en un susurro mirando el cielo que comenzaba a nublarse.


-Yo! te recogí y lleve al hospital- Mentí pero esto hizo que sus ojos se iluminaran.


-Gracias de verdad, tal vez no me acuerde de ti pero creo que eramos buenos amigos- Dijo abrazándome, le sonreí amablemente y pensé "Todo esta perfecto, no puedo creer que Christofer me aya dejado seguir a Azul pensando que lo ayudaría"


-Johnny hay que buscarlo- Se alejo de mi rápidamente y desesperada corrió hacia la ventana.


-No, espera déjame a mi ir a buscarlo- Dije con una sonrisa pero cuando le di la espalda mi gesto cambio, si el tipo ese la hubiese golpeado mas fuerte fuera mejor.


Entre al lugar y vi a Johnny levantándose del suelo.


-Ojala te hubieses muerto imbécil - Me acerque y lo patee con fuerza hasta que se retorciera de dolor.


-¿Que te pasa Marcus?- Susurro entrecortado.


-No te acerques mas a Azul o te aseguro que te arrancare la cabeza y se la daré a esos animales que llaman vampiros- Lo amenace mientras le tenia tomado del cabello.


Lo solté y me aleje - Ademas pareces un queso- 


-Gracias- Grito - Idiota - Susurro, salí con un aspecto cansado.


-Azul, Johnny ya se fue, lo busque por toda la casa- Dije consolándola con un abrazo.


-Bueno, yo creo que deberíamos irnos- Dijo alejándose de mi.


-¿Quieres que te lleve al Cafe a ver a Johnny?- Pregunte deseando que dijera que no.


-No por ahora no quiero ver a Johnny llévame a otro sitio- Dijo caminando hacia la carretera.


La seguí y caminamos un rato, comenzó a llover y en el camino me encontré a una amiga con su compañero corriendo evitando el agua.


-Epa!! Chicos, vengan- Grite, ellos corrieron hacia nosotros, me quite mi chaqueta de cuero.


-Hola Marcus- Dijo Alejandro.


-Hola Ale- Dije dándole la mano -Hola Noa - Dije guiñándole un ojo y le entregue la chaqueta.


-Gracias Marcus- Dijo Noa con una sonrisa.


-Quienes son?- Susurro Azul a mi oído disimuladamente


-Ah! Que mal educado Ale, Noa ella es Azul- Azul les estrecha la mano.


Al darle la mano a Alejandro este la huele.


-Linda bestia Marcus- Susurro con una sonrisa - ¿Es tu compañera?


-No lo se, no lo creo- Dije pensativo.


-Si, soy su compañera- Dijo y esto me alegro aunque acostumbro trabajar solo siempre me encariño con alguien y muere.


Pero ya había logrado algo, Christofer de seguro mate a Johnny y yo quede con la chica. 

viernes, 18 de noviembre de 2011

Sin recuerdos

A la mañana siguiente Christofer me levanto temprano con un beso en la mejilla.


-Hola- Susurre con la voz ronca -¿Que hora es?




-Temprano- Dijo ayudándome a levantar -Vamos a desayunar.


Tome una ducha y me vestí rápidamente con la falda del colegio y la camisa de Christofer, la cual amarre en mi cintura para que se viera mas femenina.


-Te vez hermosa- Tomo mi mano.


-¿El arma donde esta?- Dije buscándola entre su ropa.


-Hoy sera un desayuno normal. No vamos a robar la comida, vamos a comer y después corremos sin pagar- Bromeo con una sonrisa.


Una pequeña carcajada salio de mi, siempre Chirstofer tan gracioso.


-Eso es robar tonto- Dije golpeando su hombro suavemente.


-Pero no con las mismas palabras y creo que se escucha mejor- Dijo con una picara sonrisa.


-Bueno, como tu digas, las dos cosas me parecen igual de bajas- Dije Caminando hacia la puerta.


-¿Prefieres trabajar?- Grito desesperado, no esperaba una respuesta pero igual no mire con esa cara de pereza.


Salimos y caminamos unos metros hasta un café, estaba un tanto olvidado su ambiente era antiguo y se veía mas bien abandonado.


-¿Aquí es?- Dijo con cara de pocos amigos.


-Si, te sorprenderás de toda la gente que veras aperas de el aspecto del lugar- Abrió la puerta y me hizo pasar, sin mentir el lugar daba asco, estaba muy descuidado ni un solo alma.


-¿Donde están todos?- Pregunte.


-Nuestros compañeros están siempre en el sótano- Dijo caminando en dirección a unas escaleras escondidas bajo una tabla de madera.


-¿Compañeros?- Pregunte al verlo bajar, ni loca bajo allí con ese desquiciado, sera mi amigo pero el me da mucho miedo a veces.


-Ya veras, solo baja conmigo- Estrecho su mano hacia mi, dude pero igualmente la tome y baje con el, se veía todo muy oscuro y de repente las luces se encendieron y vi al rededor  de 50 personas o menos, todos con algo que de verdad asustaba, mientras caminábamos varios me olieron y otros solo me tocaron. Uno de ellos descubrió mi cuello del cabello y se acerco para morderme pero Chris me jalo hacia el con fuerza.


-Cuídate, no todos son amistosos- Dijo dándome un beso en la frente y mirando con rabia a todos para que se alejaran de mi.


Después me solto y se fue a hablar con unos amigos, me quede allí y mire a todos lados, mientras hacia esto logre ver a alguien, cabello oscuro, alto, ojos amarillos. Sin dudas pensé en Johnny al verlo.


Seguí detallando al extraño mientras me acercaba, era Johnny


-¿Johnny?- Dije acercándome a el y viendo sus grandes ojos amarillos.


-Azul, ¿Que haces aquí?-Pregunto preocupado, abrazándome.


-No, no ¿que haces tu aquí?- Me aleje de sus brazos y tome un cuchillo que estaba a mi lado.


-No hagas locuras amor- Susurro lentamente mirando el cuchillo.


-No haré nada si responde mi pregunta- Lo amenace y me acerque mas para intimidarlo.


-Bueno..- Pensó y continuo -Pensaba en buscarte hoy


-Si claro, no vengas con mentiras. ¿Cuanto tiempo tienes aqui?- pregunte en voz alta, furiosa.


-Unos meses- Susurro con la mirada baja.


-¿Como tres meses? si hace cono tres días estabas conmigo en Rumanía- Dije confundida a gritos.


-Para mi es fácil ir de un lugar a otro con rapidez- Susurro -Pero ahora que estas conmigo podemos ser un equipo linda -Dijo con una sonrisa que fue desapareciendo al ver mi rostro enfadado.


Al rato se acerca Christofer.


-Azulita encontré algo que de seguro te gustara- Tenia la mirada abajo pero cuando la volvió hacia arriba vio a Johnny y se fue alejando lentamente.


-No no no, tu vienes para acá cariño- Dije tomando la mano de Chris y trayendolo hacia la conversación -¿Tu Sabias, por eso me hablabas tanto de el?-


-Si Azul, lo siento- Dijo avergonzado.


-Okey ella no te disculpara Chris- Dijo Johnny algo enfurecido -Ella se quedara conmigo, puedes largarte


-¡Silencio!- Grite y los separe estaban apunto de pelear. Di media vuelta y comencé a caminar, ellos quedaron confundidos.


-Chris, muéstrame lo que me ibas a mostrar y volvamos a casa- Dije mostrando mi mano para que la tomara, el corrió hacia mi y me abrazo.


Me llevo a una habitación donde habían muchas armas, donde me mostró unas pistolas muy discretas que podía usar bajo mi ropa, escogí una de muchas y me entrego las balas. Todo lo guarde en una mochila que había agarrado al entrar a la habitación.


-Bueno vamos a comer- Me llevo a una mesa donde me senté mientras el iba por algo para comer.


Me quede mirando a todos lados y de repente siento una respiración en mi oído.


-Hola, soy tu conciencia diciéndote que te busques a un compañero como Marcus- Susurro esa voz ronca pero solo me reí.


Después apareció frente a mi un chico alto, simpático, ojos oscuros, cabello corto lizo y vestía con una chaqueta negra de cuero y una franela blanca abajo de esta, con unos pantalones rotos y unos zapatos deportivos.


-¿Eras quien me hablaba?- Pregunte levantándome para presentarme.


-Si- Dijo sonrojado -Soy Marcus- Dijo estrechando su mano, cuando la iba a tomar desapareció, me sorprendí sin dudas.


-Eres algo tímido- Dije con una sonrisa.


-Por eso me escondo de todos- Dijo apareciendo nuevamente frente a mi - Si necesitas ayuda llámame.


-Ademas soy  Azul- Dije rápidamente por que ya iba a irse.


-Que gusto Azul- Dijo y solo se desapareció.


Me senté nuevamente y Chris llego con una rica pizza que puso sobre la mesa.


-Conociste a Marcus- Dijo con una mirada furiosa.


-Si ¿como lo supiste?- Susurre tomando un pedazo de pizza.


-Lo se todo Azulita, pero no se por que reprobé la escuela- Dijo pensativo.


-Bueno, como sea Chirs ¿haremos después de esto?- Pregunte emocionada.


-Luego lo veras linda- Dijo con una sonrisa



Después de comer salimos y me llevo a un centro comercial.

-¿Por qué aquí?- Pregunte extrañada

-Por que quiero escogerte algo- Corrió a una tienda y se sentó -Eres libre de escoger lo que quieras.

-¿Enserio? - Dije con una sonrisa.

-Claro Azulita - Susurro poniéndose cómodo, tal vez pensaba que duraría mucho.

Vi unos conjuntos espectaculares, pero por ahora solo escogí un vestido color azul rey, estilo clásico corto. Me metí al probador y me lo puse.

-¿Que tal Chris?- Dije saliendo del probador, el se despierta algo confundido.

-¡Vaya! Azul te vez mas que bella- Dijo levantándose rápidamente.

-Gracias, me gusta este- Entre nuevamente al probador a quitármelo y volver a vestirme, al salir se lo di la chica que trabaja allí, pero Chris rápidamente me detuvo.

-Ya pague- Dijo rápidamente tomando el vestido, no quise preguntar así que salí.

-¿Tu no vas a querer nada?-Pregunte algo apenada.

-Un dulce- Dijo sonrojado, entro a una tienda de dulces y yo lo espere afuera, vi que salió con una gran chupeta de caramelo.

-Pareces un bebe con eso Chris- Dije tomando su mano.

-Lo se, pero esto es delicioso- Dijo dándome un pequeño beso en los labios.

Salimos del centro comercial y me llevo a una casa, algo pequeña.

-¿Que haremos aquí?- Dije algo asustada.

-Quiero divertirme un rato- Dijo abriendo la puerta -Pasa Azul

Entre y vi a un señor sentado en un mueble viendo televisión, así que escondí pero Chris paso de largo.

-Hola amigo, tanto tiempo- Golpeo en el hombro al extraño hombre, parecía no conocerlo ya que este se asusto y rápidamente se levanto del mueble.

-¿Que hacen aquí? ¡¡Salgan!!- Grito desesperado, tomando un bat de béisbol.

-Chris, creo que debemos irnos- Dije asomándome solo un poco.

-¿Por que si somos todos amigos- Chris se acerca y el hombre lo golpea con todas sus fuerzas en la pierna izquierda -¡Con un demonio, maldición! acaso no sabes que eso puede romperme una pierna idiota- Obvio me asuste y corrí hacia el y al hacerlo el hombre también me golpeo a mi pero esta vez fue en la cabeza.

Escuchaba muy poco y todo se veía muy borroso, toque mi cabeza y vi mi mano llena de sangre, después me desmalle. 

Desperté en un extraño lugar, vi a través de una ventana mucha gente caminar.

-Azul, Azulita que bien que despertaste estaba muy preocupado, sabia que no te iba a pasar nada pero igual me daba miedo- Dijo alguien extraño, casi que abalanzándose a mi.

-Estás loco, primero ¿dónde estoy? segundo ¿que me paso? y tercero ¿quién demonios eres tú? - Dije muy asustada.

-Okey Azul, estas en New York, un hombre loco te golpeo con un bat de béisbol y por ultimo soy Christofer- Dijo algo confundido, pero volvió a abrazarme.

 -Tengo que irme, mis padres donde están, como puedo estar en New York?- Dije muy confundida moviéndome de la cama donde por alguna razón estaba atada -Por que estoy atada?

-Por que no queríamos que le hicieras daño a alguien, casi siempre que despiertan tienen la rabia que sentían al momento de ser heridos- Susurro muy triste alejándose de mi.

-Quiero irme, sácame de aquí como te llames quiero a Johnny, donde esta?- Intente desatarme, Christofer se sentó nuevamente el la silla donde estaba y baso su cabeza que la escondía tras sus brazos.

Creo que comenzó a llorar, ya que cuando llego alguien a saludar el se levanto y seco su rostro que estaba totalmente enrojecido, esto me hizo sentir mal, pero no lo recuerdo, no recuerdo nada


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Primera victima


-¡Vaya! que día- Dijo Chris entrando en una habitación y acostándose en la cama.


-Si, que día mas loco- Lo seguí y me acosté a su lado y tome su mano- ¿Que mas tengo que hacer?.
-Bueno, debes siempre ser distinta, jamas dos veces la misma o te descubrirán- Susurro mientras acariciaba mi cabello- Debes dejar de ser la antigua Azul y vivir en el cambio.

-Como conseguiré tantas cosas ?-Pregunte alegre...

-De lo que encuentres Azul- Dijo volviendo su cuerpo hacia mi y se apoyo en mi pecho.

-Y yo puedo hacer eso que tu haces?- Dije haciendo una pausa y continué- Convertirme en licantropo?.

-No lo creo eso lo tengo solo yo- Dijo con una sonrisa picara muy linda.

-Creído- Dije riendo y me levante de la cama- Dime mas de lo que tengo que hacer.

-Bueno evita asustarte ya que sera muy evidente- Dijo haciéndome caricias en mi rostro.

-Como seria evidente?- Pregunte.

-Tus ojos cambian depende de como te sientas, como cuando te enojaste hoy y me rasguñaste- Dijo tocando su rostro- O cuando te di la pistola y me viste transformar, es fácil notar tu miedo, se aclaran tus ojos.

-Y como hago para dejar de hacerlo?- Dije avergonzada.

-Pues acostumbrarte a ver un poco de sangre- Dijo con una sonrisa- Tienes hambre?.

-Claro- Dije tocándome el abdomen.

-Vamos a comer- Tomo mi mano y me llevo a uno de los apartamientos que quedaban en el 4to piso, nos pusimos en frente de la puerta.

-Azul ten esto, solo tienes una bala no quiero que te hagas daño, da un paso hacia atrás- Me paso un arma.

Se veía tan sexy como sacaba dos armas que tenia en las piernas y con toda su fuerza rompió la puerta con una patada.

Apunto con las dos pistolas y entro lentamente, me hizo una señal de que no entrara y se alejo de tal manera que no pude verlo.

-No! no, por favor- Grita Chris algo que me preocupo -Me desarmaron Azul, escapa!- Vuelve a gritar

Pero no me fui sino que entre con mi arma apuntando al frente, pero no pase del pasillo principal.

-Christofer, estas bien?- Susurre entrecortada, de repente se asoma Chirs con una sonrisa.

-Aff, Chirstofer te odio, me asustaste- Dije en gritos bajando el arma.

-Discúlpame,  era solo una prueba- Dijo mirando a todos lados, de seguro lo estaba inventando -Pasa no hay nadie estos italianos cocinan muy bien pero nunca los veo aqui.

-Y como sabes que cocinan bien?- Dije pasando hacia la cocina.

-En la noche huele exquisito y siempre dejan sus recetas, siempre vengo y cocino sus recetas secretas- Dijo tomando unas fichas que estaban en una mesa.

-Yo voy a vagar por aquí mientras tu me preparas algo rico entonces?- Dije caminando lentamente hasta llegar a una habitación.

-Pruébate la ropa- Grito Chris desde la cocina, fui directo al armario y registre todo.

-Este hombre tiene una esposa sexy- Me dije a mi misma al ver los vestidos tan bellos que habian, muy escotados y de colores brillantes.

-Quiero verte-Grito nuevamente Chris.

-Espera aun no me cambio- Dije tomando un vestido corto rojo corte sirena.

Obviamente me lo probé pero con las botas del colegio no quedaba muy bien pero era lo menos que me importaba, es lindo pero no es para mi. Tome otro conjunto esta vez era un vestido mas juvenil color violeta, perfecto con mis ojos.

Me quede acostada en la cama observando el arma, unos minutos después Chris me llamo para comer.

Sali rápidamente y vi a Chirs vestido de etiqueta, todos los chicos vestidos así son completamente irresistibles.

-Te ves hermosa- Descubrió mi rostro que lo tapaba mi flequillo y tomo mi mano llevándome hasta la mesa, todo se veía delicioso.

-Lo pediste por teléfono verdad?- Dije riendo, no podia creer que lo hubiese hecho el.

-No, lo hice yo sólito, una cosa que aprendiste de mi hoy- Susurro sentándose y tomando un sorbo de vino blanco.

-También descubrí que eres, exagerado, bromista y terco-  Dije con una sonrisa picara mientras tomaba un pedazo de carne que había servido.

Después de un rato charlando, abren la puerta, eran los chefs que vivían aquí. Sin perder un segundo Christofer me pregunta sobre las armas.

-La deje en la habitación- Susurre levantándome de la silla para ir a buscarla, pero el me detuvo.

-No hay tiempo que perder, espera a que cierre la puerta y las buscas- Susurro a mi oído.

Sono la puerta cuando se cerro y Chirs me soltó y corrí a la habitación e busca de las pistolas, escuche un grito de pelea y ya no se escucho mas.

Fui rápidamente hacia allá y vi al pobre hombre arrodillado en el suelo y Chris con su mirada fría directa a el. Sentí miedo y camine lentamente hacia Chris para darle una pistola.

-Relájate- Susurro cuando llegue hacia el, suspire y el temor se fue.

-Bueno, creo que ya descubriste quien te roba la comida- Dijo Chris en voz alta para que el hombre lo escuchara -Pero debiste llegar mas tarde estaba apunto de besar a esta linda chica- Apunto directo a la cabeza del hombre quien cerro los ojos asustado.

-Christofer!- Dije antes de que disparara -Yo te dispare y me dijiste que te dolió, puedes hacerlo conmigo a ver que tal?- Dije poniéndome aun lado del chefs.

-Azul, que cosas se te ocurren?- Dijo frustrado.

-Hazlo!- Dije en voz dominante, me apunto y puso el dedo en el gatillo- Espera! antes que todo, vivire?- Dije apretando mis puños.

-Habría que averiguarlo- Dijo y disparo directo a mi pecho, no recuerdo mas de allí no se que paso, pero de repente vuelvo en  mi  levantándome exaltada, todo se veía borroso y escuche un ultimo disparo y a mi lado cayo muerto el hombre.

-Vaya, despertaste, pensé que no pasaría- Me ayudo a levantarme y me abrazo.

-Eso fue extraño- Dije en casi un susurro, estaba muy mareada.
-Luego te acostumbraras- Dijo tomando mi rosto con sus manos -Donde me quede?- Dijo con una mirada perdida y luego me beso, así tan lindo como el lo hace algo que me dejo aun mas atontada.

-Que haremos con el cuerpo?- Dije mirando el el cuerpo muerto del chef.

-Va hacerle compañía a John- Bromeo y volvió mi mirada con si mano hacia el y volvió a besarme pero esta vez solo fue un beso corto, y tomo mi mano llevándome nuevamente a nuestro apartamento donde me dejo en una habitación y me presto unas camisas de el para dormir.

domingo, 30 de octubre de 2011

Adiós a la inocencia

Entramos juntos al colegio y Chritofer entro a mi clase, algo que me confundió, me soltó y le hizo una seña de que me fuera a sentar.



-Christofer esta no es tu clase, ¿puedes salir?- Dijo el profesor trancando su paso, Chris se acerco y lo miro fijamente a los ojos y susurro algo que no logre oír -Pasa Chris.

El pasa y se sienta a mi lado en la parte de atrás del colegio, comenzó la clase, tome mi cuaderno y empece a apuntar, Christofer pone las manos en mi cuaderno.

-No escribas- Susurro mirando al profesor como si no pasara nada.

-¿Por que?- Dije empujando su mano.

-Las clases me aburren- Dijo en un suspiro -No volvamos, no es necesario el estudio para lo que haremos- Puso su brazo al rededor de mi cuello y agito mi cabello.

-¿Que haremos?-Dije con una cara muy extraña que Chirs cerro los ojos de lo raro que fue.

-Por ahora nada Azul, después te muestro pero esta vez no me golpees- Tomo mi mano y apreto uno de mis dedos, senti algo extraño pero no quise ver -¡Rasguñame!

-¿Que?- La verdad su forma de hablar era muy rara para mi, no entendía ni un poco, el empezaba a fastidiarse.

-Vamonos- Tomo mi mano y se levanto.

-Acaba de empezar la clase- Dije pero el me empujo afuera del asiento y me hizo salir del salo.

-¡Epa no pueden salir así!- Dijo el profesor, intente devolverme pero me detuvo el brazo de Chirs.

No logre ver lo que pasaba pero el gesto que hizo el profesor lo dijo todo, Chirs lo asusto tanto que el retrocedió lo suficiente para darle paso. Cuando Chris dio media vuelta para salir note como sus ojos cambiaban de color Vino a su color normal azul marino.

Yo no pude evitar tampoco asustarme y creo que el lo noto.

-Debes dejar de temer a estas cosas, lo veras mucho y debes dejar de ser tan débil- Susurro  tomándome de la cintura entre su brazo.

Salimos del colegio y me llevo hasta un apartamento en el tercer piso de un edificio.

-¿Aquí vives?- Dije entrando como si nada y revisando las cosas.

-No- Dijo con una sonrisa picara.

-¿Entonces de quien es?- Dije incomoda.

-De un...- Hizo una pausa -De un "amigo".

-¿Donde esta?- Dije muy curiosa, quería conocerlo.

-¿Quieres verlo?- Dijo con una cara sorprendida, asentí con la cabeza -Ven- Tomo mi mano y me llevo a  un armario y lo abrió, donde había una alfombra enrollada, estaba extrañada por lo que me mostró -Azul el es John, John ella es Azul-

-Bromeas verdad?- Dije sonriendo.

-No- Dijo cerio, me aleje del armario y volví hacia donde estaba el.

-Que me ibas a mostrar?- Dije sentándome en una silla que estaba por allí.

-Sígueme- Tomo mi mano y me llevo hasta una ventana.

Me apoyo con fuerza contra la ventana abierta y mi mente solo quedo en los autos que pasaban.

-Que sientes?- Susurro a mi oído

-Miedo- Dije un poco acelerada.

-¡No!- Dijo empujándome aun mas hacia afuera.

-Enserio Christofer, esto me esta asustando- Dije entrecortado

-No sientas miedo, siente rabia enojate por lo que puede que haga- Dijo empujando mi cabeza hacia abajo.

Cerré los ojos y note que Chris me llevaba aun mas hacia afuera y comencé a enojarme y de mis manos salieron unas uñas mas gruesas, fuertes y afiladas que logre clavarlas en la pared.

Chris comenzaba a alejarse y di rápidamente una media vuelta y con toda mi fuerza rasguñe la mejilla de Christofer.

-No esperaba eso- Dijo arrodillándose en el suelo con una mano en su cara.

-Lo siento- Corrí hacia el y lo abrase.

-No te disculpes- Dijo con una linda sonrisa -Como te sentiste?

Me quede pensando y la verdad fue fantástico.

-Genial- Susurre a su oído, el se levanta y toma mi rostro con sus manos y me beso de manera desesperante y apasionada, lo cual fue sexy. Muy distinto a Johnny pero esto estaba mejor.

Se alejo rápidamente y me dejo sola en esa habitación mientras el entraba a otra unos segundos después llega con un par de pistolas, algo que de verdad me asusto.

Me lanzo un arma y claro la tome pero pesaba mucho así que la deje caer.
-Acaso te acostumbraste a tirar mis cosas?- Dijo enfurecido lanzándose al suelo, desesperado tomando el arma como si fuese una copa de cristal -Crees que es fácil conseguir estas hermosuras, consígueme una nueva me la debes, cuando aprendas te buscas la tuya- Me volvió a entregar el arma y me enseño a tomarla.

-¿Que are con esto? - Dije confundida y asustada.

-¿Que se hace con una arma Azul?- Dijo en un suspiro fastidioso -Solo toma el arma de a manera mas cómoda para ti y dispara-

-Estas loco?- Grite

-Solo hazlo- Maximizo la voz y sus ojos comenzaron a llenarse  de sangre pintándolos de rojo, su cuerpo creció y su camiseta se rompió, su boca comenzó a llenarse de dientes. Al ver esto solo cerré los ojos y dispare  dos veces.

Y paro ese sonido horrible que emitía al transformarse, dure unos minutos con los ojos cerrados pensando en que había pasado, después abrí los ojos lentamente y vi a Christofer tirado en el suelo con su camiseta destrozada y tenia dos manchas grandes de sangre en su pecho.

-Dios que hice- Dije mientras las lagrimas salían de mis ojos, me apoye en el  a llorar.

-Eso.. fue... sexy -Susurro Chris entrecortado sin aliento- Aunque me dolió.

-Como es posible?- Dije alejándome de el, estaba como poseído era espantoso.

-Eso es algo que te explicare luego- Dijo levantándose y dándome su arma -Continua practicando.

Me quede atontada pero seria asentí con la cabeza, me levante dando media vuelta y dispare.

sábado, 29 de octubre de 2011

Extraña aparición

-¿Bestia?- Dije confundida, ¿acaso me estaba insultando?

-Te espero afuera al terminar la clase, te explico mejor- Dijo alejándose de mi y entrando en un salón.

Despeje mi mente y camine por el pasillo hasta que vi un cartel que dirigía hasta una oficina, fui hasta allá y entregue unos papeles que mi padre me dio.


-Buenos días- Susurre entregándolos, una chica joven como de unos 30 y algo de años me atendió y me mostró el lugar y donde vería mis clases y me dejo en el salón donde vería matemáticas ya que era la primera clase del horario. El profesor es moreno y gordo, pero muy divertido me hizo pasar y me sentó a un lado de una chica algo nerd pero no me importo y comencé a hablar con ella.

-¿De donde eres?- Pregunto interesada, detalle sus ojos, eran normales pero había una marca extraña de color negro, era una simple linea pero en zic-zac hacia abajo de la cornea.

-¿De Rumania y tu?- Dije lentamente distraída por esa linea extraña en su ojo.

-De aquí pero mis padres vienen de Rumania, que coincidencia- Dijo con una sonrisa en su rostro.

-¿De verdad?- Dije sin animo, pero no quería cortarle la nota tan feo diciéndole que no me importaba. Sonó el timbre y rápidamente salí hasta la puerta del colegio, sabia que aun faltaban clases pero preferí irme con ese extraño, se que suena algo inseguro pero mi curiosidad me llevaba mas hacia el. Lo vi en la puerta y me miro con esa cara de apúrate y sin dudas corrí hacia el, su mirada es muy intimidante y al igual que con la chica nerd detalle sus ojos color azul marino  algo que nunca había visto.

-Explícame ya- Dije apenas comenzamos a caminar.

-Explicar para que?- Susurro -Igual no entenderás mejor te haré un ejemplo- Tomo mi brazo y camino mas rápido.

-Hacia donde vamos?- Dije muy incomoda.

-Ya veras- En una calle dio vuelta a la derecha directo a un callejón oscuro, lo cual me asusto mucho.

-Que hacemos aquí?- Dije intentando soltarme de entre sus manos.

-Siente el miedo- Susurro a mi oído -Saca toda tu rabia, lo que sientes ahora- Comenzó a tocarme lo que me asusto mucho, intente sanarme de el pero sus brazos me tenían atada, logre sacar una mano y lo golpee, el se alejo y se escondió entre las sombras y escuche un sonido como de perro bravo y vi dos puntos rojos que se acercaban mientras que el sonido se hacia mas fuerte, hasta que vi la forma de unos ojos y grandes dientes que goteaban saliva, me quede completamente en shock. Comenzó a acercarse ese extraño animal de casi dos metros de alto, acerco su boca llena de dientes a mi cuello y sentí su aliento y su gruñir de rabia. Solo cerré mis ojos pensando que era el fin   pero de repente solo se alejo y desapareció.

No me quedaría allí como una tonta solo corrí hasta el hotel donde me quedaba, abri la puerta de mi habitación y me tire  en la cama y miles de lagrimas comenzaron a salir de mis ojos.

¿Que paso? ¿Estoy viva? ¿Que era eso? estas y muchas preguntas mas inundaron mi mente.

Me quede pensando en lo que había dicho ese extraño chico "siente el miedo, saca tu rabia" que significaba esto porque ese animal no me ataco, acaso era el y como habrá hecho eso.

Busque mi maleta y saque uno de mis libros de historia donde salían animales mitológicos y cosas así, comencé a ojear las paginas y vi las imágenes y apareció un licantropo con esa mirada furiosa y roja y esa boca repleta de dientes, leí de donde venían cuales eran sus características humanas y eran demasiadas las cuales aun no había detallado en el.

Ya estaba cayendo la noche salí a comprar una hamburguesa con queso y volví al hotel, me tire en la cama a ver televisión mientras pasaban una película de terror, me puse a verla mientras comía mi cena y después de terminarla me quede completamente dormida.

Desperté haciendo lo normal de mi nueva rutina, despertar a las 7:00 am, bañarme, lavarme los dientes, ponerme mi uniforme tomar mi bolso y salir directo al colegio.

A lo lejos veo al chico extraño y me acerque mas lento, el sin siquiera verme camina directo a mi, di media vuelta disimuladamente pero me alcanzo mas rápido de  lo que pensé y tomo mi brazo.

-¿Acaso se te hizo una costumbre tomarme así?- Dije con una mirada de odio.

-Así te controlo si es necesario- Dijo con una sonrisa de medio lado -Disculpa haber sacado el lado malo de mi ayer.

-¿Ese es el malo?- Dije ocultando el miedo que sentía al tenerlo a mi lado.

-No tienes que hacerlo Azul- Dijo tomando mi rostro rústicamente y volviéndola hacia el -Ademas soy Christofer, no quiero que me sigas llamando extraño.

-¿Como sabes que lo hago?- Dije intrigada.

-Te escucho siempre Azul- Dijo sonriendo -Tu Johnny ya no piensa mas en ti.

Con toda mi fuerza me solté de sus manos.

-No vuelvas a hablar así de el- Dije enfurecida.

-Deja de estar triste, jamas te dejare- Susurro riendo a carcajadas

No dije mas, solo mire hacia abajo, su risa me tenia harta volví mi mirada hacia su rostro.

-Eso era lo que quería lindura- Dijo sorprendido mirando mis ojos fijamente -Ya estas aprendiendo - Me paso su teléfono donde mi rostro se reflejaba y mis ojos estaban de un color sangre. Me asuste así que tire el teléfono.

Crees que es barato niña- Grito cogiendo el teléfono del suelo.

-¿Que me pasa?- Dije muy confundida y asustada

-Eso intente mostrarte ayer lindura, sigue conmigo y te mostrare que puedes hacer- Dijo con un gesto pícaro en su rostro yo asentí con la cabeza y tomo mi mano con mas delicadeza que antes.

jueves, 27 de octubre de 2011

Bestia

Estuve un tiempo rondando en el colegio, con mi mente en blanco. Vi a una de mis profesora favorita, la salude y me distraje un poco hablando con ella.



-Bueno Azul- Dijo levantándose de donde estábamos charlando -Es hora de irme, que te vaya muy bien en el viaje, seras para siempre mi mejor estudiante- Me abrazo muy fuerte y se alejo.

Hoy todos se alejan, siempre lo han hecho pero hoy me ha dolido mas esa falta.

tome mis cosas del casillero y lo puse como desocupado si alguien mas lo quería, me despedí de los directivos y recorrí el largo pasillo donde todos los salones se conectaban me despedí de todo el lugar y salí directo a mi casa.

Al llegar solo tire mi bolso en el suelo y me lance a la cama, mi mente se lleno de recuerdos, de la vez que Johnny y yo nos conocimos de cuando pase mi primer momento vergonzoso en el colegio, eran tantos recuerdos que se me esfumaron enseguida y solo quedo aquella ultima mirada.

Las lagrimas que por rebeldes escaparon secando mi alma y me hicieron dormir profundamente. Mi alarma de repente sonó y desperté confundida, apague el despertador y me fui a asearme.

Al terminar me vestí lo mas cómoda y vuelo salia temprano así que me tenia que apurar un poco, tome mis zapatos deportivos con una sudadera negra y me amarre el cabello sin siquiera pensarlo. Oí las voces de mis padres así que baje con mi bolso de mano.

-Buenos días ¡¿ porque tan acelerados ?!- Pregunte curiosa como siempre.

-Hoy te vas hija, cuídate te extrañaremos mucho- Dijo mi mama sin dejarme respirar de lo fuerte que me abrazo, al terminar mi padre comenzó a hablar fue un proceso la despedida.

-Hija tranquila, si estas nerviosa relájate, no hables con nadie raro en el avión, no dejes nunca tus cosas mal puestas... etc- Si continuo jamas terminare.

Tome todas mis maletas y las lleve al auto, claro con ayuda de mi padre quien claro me iba a acompañar. Mi padre ya entro en el auto, pero preferí quedarme un minuto afuera para despedirme de lo que fue mi hogar hasta ahora, para evitar el llanto abrí la puerta rápidamente y entre en el auto.

-¡Acelera!- Dije enseguida y mi padre acelero sin preguntar mas, el camino estuvo muy cayado, esperaba que mi padre me dijera mas cosas pero lo único que hizo fue evitarme.

El viaje fue lento hasta el aeropuerto, salí del auto y mi padre llevo las maletas, yo solo entre sin siquiera despedirme y entregue mi boleto, me senté en mi asiento y me dormí con apenas ponerme cómoda.

El tiempo paso volando, no supe cuantas horas pasaron, me desperté y note que ya íbamos a descender algo que me da un poco de terror, pero intente relajarme.

Al fin termino el viaje, salí busque mis maletas y tome un taxi hasta el hotel mas cercano. Su recepcionista era algo amargada pero preferí no prestarle mucha atención, pedí una habitación cómoda no importaba lo caro ya que mi familia me dio mucho dinero para un mes, sumando mis ahorros de toda la vida.

En el pasillo del hotel habían muchos anuncios pegados, de los colegios, conciertos, cines. Pero lo que me enterizo leer fue el anuncio de mi nuevo colegio el cual decía que ya habían pasado tres días de clases.

-Ya me perdí los primeros días- Me dije a mi misma algo alterada -No quiero estar perdida, mejor me arreglo para ir.

Entre a mi habitación y deje mis maletas en un rincón, saque mi nuevo uniforme, una falda roja corta con unas botas de cuero negras y una blusa blanca manga corta. Entre al baño y me di una larga ducha, me lave el cabello y me lo arregle, me vestí y deje mis lentes de contacto en baño. Luego me los pongo.

Tome mi bolso y maquille mis ojos, vi la hora y note que faltaba solo 20 min para entrar a mi clase, así que me puse mi bolso de medio lado y salí rápidamente trancando la puerta.

Tome un taxi y di el nombre de mi colegio y se ubico rápidamente, el camino era muy corto desde el hotel, pude haberme ido caminando si quiera, pero sera solo por hoy.

Llegue completamente perdida, algo que no quería pero no podía evitarlo, pero en menos de un segundo un chico se me acerca, tenia el cabello liso y negro, es alto, delgado y se nota que se ejercita lo suficiente. El uniforme de lo chicos es muy elegante, una camisa blanca manga larga, una corbata roja y unos pantalones negros.

-Hola Azul, ¿por que te fuiste de Transilvania? - Pregunto, como si me conociera de toda la vida, mi cara debió incomodarle ya que estaba muy confundida.

-¿Disculpa te conozco?- Susurre mirando a todo mi alrededor.

-No lo creo pero yo si- Dijo dándole una palmada a mi hombro.

-¿Como?- Dije muy curiosa.

-Tus ojos te identifican, eres igual a mi- Dijo con una linda sonrisa de medio lado.

-¿Como igual a ti?- Dije aun confundida.

-Entiende que no eres normal- Dijo haciéndome caminar hacia el pasillo del colegio.

-Entonces que soy- Dije algo intrigada, esperaba una interesante respuesta de mi.

-Una bestia- Susurro tiernamente aunque la palabra era algo fuerte.

miércoles, 19 de octubre de 2011

No te vayas

Solo puedo decir que vengo de un lugar seguramente aterrador para muchos, Rumania es un lugar oscuro y aun mas Transilvania , los nacidos aquí tienen siempre algo que los distingue de las demás persona, en mi caso es algo distinto, no es solo una sino muchas. No creo en los hombres lobo mucho menos en los vampiros pero de algo estoy segura debo ser alguno de los dos o simplemente es un problema psicológico que tengo.


mis características son extrañas, mi físico normal pero algo cambia cuando cae la noche, ¿que es? no me pregunten por que no lo se, ese ahora no es el mayor problema, debo dejar Rumania e ir aun mas al oeste, es decir, desapareceré de aquí, de las mentes de mis amigos, solo quedara una mancha diminuta que se borrara con el tiempo.


Me duele tanto despedirme y me costara demasiado adaptarme a donde valla, todos serán normales y no puedo actuar como alguien que no soy, ademas que seria difícil estaría mintiendo a mis futuros amigos.


Mañana sera el día de subir a ese avión que romperá el hilo que e formado con mis amigos y familiares, Busque en mi habitación todo lo que pudiese necesitar para no olvidar y vi mis lentes de contacto y mis guantes de cuero y enseguida una idea paso rápidamente a mi cabeza, cambiando mis ojos color violeta seguramente no me comenzaran a preguntar, me puse los lentes de contacto y me veía totalmente rara aunque normal y eso es lo que me importa.


acomode mi ropa, mi laptop y mi ipod en la maleta y las lleve a la sala de estar de mi casa aun no llegaban mis padres así que agarre el teléfono y llame a Jhonny mi mejor amigo desde la infancia.


-Alo!- Respondió rápidamente.


-Hola Jhonny llamaba para saber que hacías, quiero verte- Susurre entristecida.


-Bueno, no hago nada te veo en el colegio- Dijo alegre casi sin pensarlo.


-Esta bien, te veo allá- Concluí y corrí a mi guarda ropa y busque el uniforme del colegio, por suerte aceptan que entre a cualquier hora aunque no tuvieses clases a solo los estudiantes.


El uniforme es muy lindo, unos zapatos deportivos negros con una falda negra y una blusa blanca 3/4.


Termine de vestirme tome un poco de dinero y mis llaves, apurada abrí la puerta y camine hacia la esquina mas cercana donde tome una buseta que fácilmente me dejaba al frente al colegio.
Al llegar salude al portero quien dejaba entrar solo a aquellos estudiantes que tuviesen el carnet del colegio, entregue mi carnet, el lo rectifico y me dejo entrar, espere a Johnny en frente de una fuente.


El llego unos minutos después de mi, se acerco y me saludo con un beso en la mejilla y a continuación se sentó a mi lado y comenzamos ha hablar sobre lo que haremos y llegamos al tema de que haría el si yo me fuera. Me entristeció así que siempre tuve la mirada abajo.


-Azul- Susurro dulcemente tomando mi mejilla -Lindura no te pongas triste.


Siempre que me dicen eso mi tristeza aumente aun mas y esto causo que una lagrima escapara de mis ojos.


-No quiero irme, quiero quedarme aquí- Hice una pausa y continué -Contigo.


-Tranquila, estarás conmigo, jamas te dejare- Susurro a mi oído y enseguida volví la mirada hacia sus hermosos ojos Amarillos. El se acerca de tal manera que me incomodo pero no me aleje, parecía que quiera besarme y eso no me importaba pero hubo algo en mi que me alejo.


-Que tonta soy- Me dije a mi misma -Tanto quiero hacerlo y me aleje.


Sin dudas cualquiera pensara mal, el rápidamente se alejo y me miro avergonzado.


-Discúlpame, no debí hacer eso- Se levanta como par irse pero lo detuve.


-No me importa Johnny- Susurre tomando su mano, el es unos 10 cm mas alto que yo así que me estire un poco y llegue justo a sus labios, sentía su aliento rosar mi piel y el quedo sin habla. Bajo su cabeza y beso mi frente lentamente, yo solo cerré mis ojos.


-¿Por que no lo haces?- Susurre aun con mis ojos cerrados.


-Por que si lo hago seria aun mas triste dejarte- Dijo bajando la mirara y tomando mi rostro con su mano derecha.


-igualmente sufriría mucho yéndome sin saber que me despedí de la manera adecuada- Baje la cabeza y me quede pensando en tonterías.


El levanto mi rostro con la mano que lo tomaba y me miro fijamente.


-Johnny...- Interrumpió rápidamente poniendo su debo entre mis labios y se acerco aun mas, un fuerte escalofrió recorrió todo mi cuerpo hasta que sentí sus labios rosar con los míos, desapareció todo temor me sentía tan protegida. También sentí sus brazos recorrer mi cuerpo y al sentirlo note su dolor, era tan claro el hecho que no quería que me fuera nunca.


Al separarnos solo un poco volvió a besarme sin parar, me aleje y atravesé mi mano entre nosotros.


-Tenias razón Johnny, iba a ser mas complicado- Tome sus mano y me quede allí, quieta.


-Discúlpame- Susurro culpadose.


-No lo hagas, yo fui quien te insistió- Dije acariciando sus manos, suaves como siempre.


-Pero yo fui quien hizo caso- Dijo abrazándome muy fuerte y se alejo.


Una tristeza recorrió todo mi cuerpo y mi mente se oscurecía con cada paso que daba lejos de mi, corrí hacia el y lo abrace.


-No te vayas- Dije mientras unas lagrimas salían de mis ojos.


-Eso debería decir yo pero se que igualmente te vas, no vale la pena siquiera decirlo una vez mas- Susurro tomando mis manos y alejándolas de el, note como sus ojos se enrojecían estuve apunto de decir mas pero mi corazón dijo que parara de pensar y eso hice, simplemente lo vi alejarse secando su rostro con su suéter.


Fue el día mas horrible de mi vida y fue la única y ultima imagen que recordare de Johnny.